
Descubrí ayer que no te he olvidado pronuncié tu nombre en un cuarto vacío y el eco de mi voz llamándote me llenó los ojos de lágrimas...Y es que aunque la vida sigue aunque puedo sonreir viendo el sol de una mañana, aunque puedo comer, hablar, salir, entrar y hasta soñar, y creer que restauré el orden, que cubrí el brutal vacío que tu ausencia me dejó... con todo... a veces... solo a veces, pronunciando tu nombre en voz alta descubro... descubro el silencio de mi mundo sin tu voz la oscuridad de las cosas sin verlas por tus ojos la soledad de mi cuerpo sin tus brazos descubro... que no había nada por descubrir, que ya lo sabía... te extraño tanto...

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